Sobre los relojes de época de Carlos X y Luis Felipe de Francia

Hace mucho tiempo, tuve la oportunidad de comprar uno de estos relojes en un anticuario, López-Linares, que había en el número 6 de la calle del Conde de Aranda de Madrid; el negocio lo llevaban una madre, que vendía muebles ingleses de caoba importantes, y un hijo, que tenía bastante conocimiento de relojes.

Como él me explicó, la calidad de estos relojes dependía básicamente de la calidad de la "máquina París [mouvement de Paris]" y de los motivos decorativos de bronce.

No sé por qué me llaman especialmente la atención estos relojes, quizá por el contraste perfecto entre la madera ebonizada y el bronce, que adorna no solo la arquitectura del reloj, por así decirlo, sino la esfera y el péndulo; llama también la atención el contraste entre el color dorado del bronce y el plateado de la esfera, que en algunos se ha ido perdiendo con el paso del tiempo.

Otra cosa que me llama la atención es que no he sido capaz de encontrar dos relojes iguales; aunque algunos son muy parecidos, sobre todo los detalles decorativos son siempre distintos, lo que nos lleva inevitablemente a preguntarnos si todos fueron distintos, o si los Caillot o los Brocot los produjeron quizá en pequeñas series. Por si fuera poco, el motivo decorativo de la base es igual que el del arquitrabe, pero los tamaños son diferentes; es decir; los broncistas se molestaban en replicar los motivos en tamaños diferentes. Una última pregunta: ¿cuántos de estos relojes se fabricaron en París hacia 1830 y 1840?

Por supuesto, el reloj funciona perfectamente, dando las horas y las medias horas; mi familia suele protestar si dejo abierta la puerta por la noche, pero sospecho que muchas veces no se dan cuenta si oyen las campanadas, que son muy sutiles. Atrasa un poco, pero esto se podría evitar, pues al menos este cuenta con un mecanismo de ajuste, un ingenioso sistema de varillas de diferentes aleaciones metálicas con una rueda, gracias a la cual se puede conseguir una gran precisión; finalmente, la cuerda dura más de diez días.

 Reloj comprado en López-Linares, en mi opinión (poco objetiva, sin
 duda) el más importante de toda la serie que se muestra aquí; ha perdido
el baño de plata de la esfera. 

Reloj que vi en agosto de 2022 en el anticuario de Otur (Valdés, Asturias)

Reloj que vi en junio de 2022 en Nuevo Arte de Reloxes, relojería que
estaba en la calle de o'Donnell, 28, cuando llevé a revisar mi reloj;
tuve entonces la oportunidad entonces de conocer a Santiago Collantes
Dávila, quien falleció desgraciadamente siendo muy joven; él conocía
este tipo de relojes como si los hubiera fabricado.

Reloj en el palacio de los Borbones, en El Escorial; parece más
moderno y curiosamente carece de decoración en la base y el arquitrabe.
(Hasta aquí los relojes que he visto en persona; las imágenes están
tratadas con IA solo para dar un tono uniforme al fondo, facilitando
así la comparación entre ellos; a partir de aquí, imágenes de relojes
en venta en anticuarios europeos vistas en Internet.)

Reloj por Caillot, h. 1830.

Reloj por Brocot, h. 1840.
Reloj vendido en Durán, subasta de diciembre de 2023; por un momento,
parecía como si hubiera aparecido uno igual, lo más probable es que sea
el mismo que estaba en junio de 2022 en Nuevo Arte de Reloxes.

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