4 de marzo de 1566
«Juste de Vega y Lucas Sen
El armadura del chapitel y otras obras que tomaron a su cargo de hazer en la torre de la Parada del Rey, que es en el monte del Pardo de Madrid
Año de MDLXVI
En la villa de Madrid, a quatro días del mes de março, año de mill y quinientos y sesenta y seys años, ante mí [...] y testigos yuso escritos, Juste de Vega y Lucas Sen, carpinteros, veçinos de la dicha villa, como prencipales deudores, y Francisco Hernández y Pedro de Ocaña, carpinteros vezinos de la dicha villa como sus fiadores y prençipales pagadores, se obligaron de fazer a Su Mag[es]t[ad] la obra siguiente:
Condiçiones y manera como se ha de hazer el armadura y chapitel en la torre de la Parada, en El Pardo, son las siguientes:
Primeramente, que conforme a un rrasguño que para la dicha armadura y chapitel está hecho se a de harmar la dicha armadura, sentando primero a la redonda, en el vaso de la torre, sus nudillos muy a nivel por de henzima de los dichos nudillos an de sentar sus muy buenas soleras de buen marco labradas a un alto, las quales se han de atar y que salir ben[d]rán a los rrincones y a la vez muy bien que los nudillos, y sentadas las dichas soleras enzima dellas anse de hechar un suelo de vigas, pies de las vigas que por ello se le echará, los quales an de ser muy bien labradas a un alto y grueso y muy bien azepilladas, rrepartiendo las dichas vigas en todo el güeco de la torre a pie y quarto poco más o menos una de otra, las quales an de ser bien clavadas con las soleras y sentadas y rrepartidas las dichas vigas las an de tavicar con sus tavicas mediendo dos sierras, porque esté un dedo de grueso las tavicas.
Echando este suelo de vigas como dicho es lo an de guarnecer de su zinta y saetino y allanar y lo an f de arbisar, con sus arbijas bien labradas y azepilladas y todo muy bien clavado, y an de de la parte que les mandaren en el dicho suelo una entrada para que se suva a él con un escalera, que se hará viniendo bien enzima de la que se sube de abajo, de mano, la qual a una sola costa an de hazer de yeso con madera como se les pidiere.
Hecho el dicho suelo como dicho es enzima del y encalavernados en todas las vigas an de asentar en todo a la rredonda unos estrivos de vuenas vigas muy bien labrados, clavándolos con muy buenas clavijas a la parte donde va la carga las vigas. Ande se coplear en las vigas cabias en anbos los dos a cada parte a donde an de ensanblar unas cabeças de vigas con sus espigas cortadas por la una caveça a cola, para que así a de cortar las escopleaduras, las quales se an de entregar con sus muy buenos trangos, para que en estas cabeças los estrivos se furden y encalaberne como en las cabeças de las vigas del dicho suelo.
Sentados los dichos estrivos como dicho es an de armar su armadura armada al qusdrado con más agua si se les pidiere con sus quatro limastesas de el marca que conviniese, las quales dichas quatro limas an de yr a parar a un árbol que se a de sentar en el medio, que a de yr de arriba a vaxo desdel el suelo de viga pie dicho y a de suvir todo el alto que a de tener el aguja».
AGP, Sección General de Cajas, 9380, exp. 11.
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